Inspiración

Fracasando a lo grande con el challenge “Permiso para Todo”

Fracasando a lo grande con el challenge "Permiso para todo"

Señoras y señores, aquí estoy 31 días después de haber arrancado un challenge donde “supuestamente” me iba a animar a decir SÍ a todas las cosas que tenía ganas de hacer hace un tiempo y a decir que NO sin reparo a todas esas cosas que suelo hacer por compromiso o inercia que me hacen ser una buena ciudadana, amiga, trabajadora, hija pero que realmente no siempre tengo ganas de hacer. 

Resultado del ejercicio: Un auténtico fracaso
Arranqué muy motivada con ganas de comerme el mundo y ser la versión más auténtica, valiente y desenfadada de mi misma. 
Me lo tomé al pie de la letra los primeros días como quien empieza una dieta muy estricta y luego no lo pude mantener. 

No se si seré un bicho raro o acaso alguien más se siente identificado con esta sensación:
Queremos ser la mejor versión de nosotros mismos y para eso tenemos muy en claro qué cosas necesitamos cambiar, ya sea empezar cosas que sabemos que aunque cueste nos van a hacer bien, y  también otros hábitos, personas, y pensamientos que necesitamos cortar para poder salir de la rotonda de nuestra vida en la que nos hemos metido. 

Es como si tuviéramos un Google Maps incorporado que nos dice que la ruta que hemos tomado no es la correcta y nos va dando la alerta a cada rato y sin embargo, aunque sabemos que es cierto, le bajamos el volumen para no seguir escuchándolo y seguir en el mismo camino que ya conocemos. 

¿Qué es lo que nos frena? Sinceramente vengo dándole vueltas a este tema mucho, mucho tiempo. 

¿Qué sentido tiene tener una lista de deseos que muchas veces se repite porque no nos animamos a ir a por ellos o a cambiar lo que es una OBVIEDAD que hay que modificar para conseguirlos? 

¿Será que la tenemos de adorno simplemente para poder decir que tenemos “un sueño, una meta o ciertos objetivos” que en realidad ignoramos como cuando nos quieren parar en la calle para que colaboremos con una ONG?

Nos molesta cuando nos sentimos ignorados por un jefe, un amigo, alguien que nos gusta y no nos hace caso, un vecino que saludamos y se hizo el que no nos vio para no tener que pararse a hablar,
pero sin embargo, cuando nos ignoramos a nosotros mismos y a nuestros deseos,
hacemos como si nada.
De hecho, a veces mejor no tocar el tema ¿no? por si acaso termina el día y podemos pasar desapercibido el hecho de que nos hemos “dejado en visto” sin respuesta alguna.

Creo tener una pequeña pista de por qué falló mi plan de Permiso para Todo: Quise ir de la nada al todo de un día para el otro, y así no funcionan las cosas.
Hay que ser paciente, constante y consecuente cada día con pequeños propósitos, al principio nada ambiciosos, pero realistas. 

Durante un tiempo le tuve alergia a la palabra “realista” me parecía mediocre, como si nada bueno pudiera salir de ella, sin embargo, creo que ahora le estoy pillando el truco y de hecho le estoy sacando todo el provecho que antes no le sacaba.  

Ser realista no es ser mediocre, al contrario, ponerse objetivos realistas y trabajar como un auténtico
“Empleado del mes” para conseguirlos, es lo más ambicioso e inteligente que podemos hacer si queremos avanzar.

Lejos de tirar la toalla, voy a redoblar la apuesta, y algo que en principio iba a ser un proyecto/ experimento de un mes, lo voy a convertir en mi lema de lo que queda de este desafiante 2020. 

Voy a desmenuzar esta consigna de a poco y a ponerme pequeños challenges, los cuales iré compartiendo con ustedes para recordarme a mi misma por qué arranqué este proyecto y también con la intención de inspirar y animar a quien se atreva a buscar sus propios “desafíos realistas” para tacharlos de una vez por todas de la famosa lista repetida de año nuevo.

¿Por qué empecé este proyecto?
Porque me di cuenta que NO ME DABA PERMISO PARA NADA, estaba acartonada dentro de mis propias creencias, miedos y costumbres, anhelando cosas desde el lado de fuera de un escaparate.

Pero ya no más, no sé cuanto tiempo me va a llevar convertirme en la persona valiente y espontánea que quiero ser, pero en vez de seguir preguntándomelo voy a darme
PERMISO PARA EMPEZAR

Querido lector ¡Bienvenido a mi proyecto Permiso para Todo!

 Esto no acaba más que de empezar, y seguramente tendré etapas donde no crea en él y me den ganas de quedarme en mi zona de confort, no decir lo que pienso, no exponerme por miedo a que me critiquen, no me vista con los sombreros que me encantan para poder pasar desapercibida por la calle pero ¿A quién engaño? Eso no tiene nada de emoción. Y vivir la vida sin emoción ¿Qué es?

Mientras escribo esto me late ridículamente fuerte el corazón como si estuviese a punto de salir a dar una charla ante una multitud. 
Me asusta, me intimida, me deja expuesta … y creo que todas esas sensaciones por más incómodas que resulten me quieren decir:

¡Acá es, arrancá!

Te dejo un abrazo virtual, si te gusta lo que lees, me encantaría saber tu opinión sobre este proyecto.
¿Te sientes identificado? ¿En qué cosas te gustaría darte permiso? ¿Qué ideas y propósitos están tu lista? ¿Empezamos?  

Besos,

FIRMA-BLOG-NATALIA

6 Comentarios

  • Anita

    Me siento muy identificada, arranco todos mis proyectos muy animada, con mucha energía y luego me saboteó a mí misma.

    Me encanta la energía que trasmitis, disfruto de leerte y espero que lo sigas compartiendo. Te mando un abrazo a la distancia 😘

    • Nat

      Ayyy… ¡Bienvenida al Club Anita!
      Yo era así hasta que me di cuenta que no tenía ningún sentido ser una terrorista de todas las buenas ideas e intenciones que se me ocurren. ¿En qué cabeza cabe?
      Bueno, al parecer en la de varios 😛
      Te dejo esta idea que a mi me sirve para cuando estoy en ese modo auto-saboteador. ¿Sabes que? Te pones en el papel de JEFAZA y te das un día libre, “te echás de la oficina y te decís que hasta mañana no querés saber más nada de vos misma” entonces desconectas, te das un paseo, hablas con una amiga (pero no de ese tema), cocinás, bailás o lo que sea que te haga sentir bien y sobre todo DORMÍS!!! De lo lindo, largo y tendido.

      Al día siguiente cuando retomes tus ideas/proyectos y “vuelvas a la ofi” ya me contás con qué ganas y con qué mentalidad arrancás ese día. Estoy casi segura que vas a haber superado “El día del terrorista” y vas a estar lista para arrancar con todo de nuevo. Y si no es con todo, al menos es “con algo”

      Espero que te animes y te des muchos días libres para recargarte. Un besazo!

  • Reinaldo

    Acabo de ver tu contenido por primera vez y me parece muy interesante el reto. Cómo mucha gente que logra tener éxito en sus proyectos, si le preguntas por sus comienzos fueron bastante difíciles y necesitaron intentarlo varias veces incluso cambiando el proyecto inicial.

    Considero que esa adaptación es necesaria, te felicito y espero ver cómo termina este 2020 para ti con el reto.
    Saludos!

    • Nat

      Reinaldo, muchas gracias por tomarte tu tiempo y comentar. ¡Exacto! Es clave tener un mindset fuerte pero a su vez flexible para poder adaptarse a los contratiempos o resultados inesperados y no frustrarse en el camino. Al final cualquier objetivo que nos propongamos ya sea profesional o personal, será una carrera de mediano y largo plazo. Tal vez en los comienzos cuando vamos chutados de energía y de expectativas (muy buena por cierto) nos montamos una película que es difícil de mantener con el tiempo.
      Mejor no perdernos tanto en el objetivo final y trabajar pensando en pequeños objetivos diarios.

      Un abrazo y mucha energía para lo que sea que te haga ilusión 🙂
      Nat

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