Viajes

New York detrás de escena

By 18 enero, 2019 No Comments

Decía Frank Sinatra…

Comienza a extenderse la noticia,
me marcho hoy mismo,
quiero ser  parte de ella,
Nueva York, Nueva York

Con todos mis respetos Frank, creo que te faltó añadirle un par de detalles a la canción ¿o acaso ibas con la misma fantasía con la que fui yo la primera vez?

Querido lector, si estás pensando en ir a Nueva York por primera vez o en volver porque estuviste pocos días y te quedaste con ganas de más, puede que este post te sirva.

Pienso contarte las particularidades de la ciudad sin los adornos de Hollywood ni los filtros de Instagram.

¿Preparados? Allá vamos, nuestro próximo destino:
Newark Liberty International Airport.

Muy bien, acabamos de aterrizar, y si no tienes un Global Entry o Green Card prepárate porque la cola de migraciones suele ser bastante larga y va a su ritmo.
No se puede usar el teléfono mientras se espera por lo que, si no sois muy fans de mirar el techo, os recomiendo que hagáis sociales con la gente de la cola ya que tenéis para un ratito.
Bien … una vez pasado el interrogatorio (con suerte sólo control) podemos decir que finalmente estamos en Nueva York.

El aeropuerto EWR es mi preferido porque está muy bien comunicado, podéis coger un tren que os lleva directo a Penn Station (pleno centro de Manhattan) por unos 12$ en tan sólo 30 min. O sino, si lo que queréis es llegar a la ciudad en ese clásico taxi amarillo como lo habéis visto en tropecientas películas, lo podéis hacer por el módico precio de 70$ (apróximadamente dependiendo del tráfico que haya).
Para gustos y bolsillos los colores. Yo, como soy una viajera bastante «apañada» y ahorradora, elijo el tren 🙂

¡Ah! Me olvidaba…  Si quieres hacer la típica ruta turística, entonces quizá este post no te sirva de mucho ya que intento escaparle a los viajes de manual donde parece que a todos nos tienen que gustar las mismas cosas. Pero si lo que estás buscando son ideas, tips, lugares curiosos, algunos hasta diría «bizarros» pero muy divertidos entonces sigue leyendo y luego me cuentas 😉

He de decir que pude ver la ciudad en verano, otoño e invierno, y la verdad es que cambia mucho. Quizá algunos digan que exagero pero para mí, del verano al invierno se transforma en otra ciudad. ¿Con qué estación se disfruta más? Depende, si no te importa ir abrigado con veinte capas como un esquimal, te encanta la navidad y el olor a castañas asadas, entonces seguro el invierno te va a gustar.
Eso sí, lamento desilucionarte si piensas que vas a poder tomarte unas fotos en condiciones con el árbol más famoso de la ciudad ya que va a estar abarrotado de gente (por no decir que el Rockefeller center es literal: un hormiguero) pero bueno, viendo el lado positivo, es el hormiguero más luminoso que he visto.

También las calles están colapsadas de gente, la quinta avenida por ejemplo, pierde bastante su glamour cuando no puedes ni pararte frente a una tienda porque sino te llevan por delante.
En fin, el invierno es … duro pero si te abrigas bien y le escapas un poco a los típicos sitios donde va todo el mundo, se puede llegar a disfrutar mucho.

Si tengo que elegir, me encanta el verano en New York, los picnics en Brooklyn con las vistas de los rascacielos,  las fiestas latinas con música en vivo al aire libre, los atardeceres en esas azoteas impresionantes del barrio Hell´s kitchen, los paseos en bici por Central Park… ¡Ay verano! Maravilloso verano…

Antes de viajar por primera vez me recomendaron que suba al Empire State, vaya a ver un show de Broadway, me coma un hot dog en Wall Street como hacen los oficinistas, visite todos los museos, pruebe la pizza de dolar, presencie una misa góspel, vaya de compras por la quinta avenida …

Sinceramente, de todas esas recomendaciones sólo seguí dos: visité el Museo de Historia Natural del cual salí bastante decepcionada porque la mayoría de las cosas que estaban expuestas eran réplicas y presencié una misa góspel en la que sólo aguanté quince minutos porque me agobié con tanto grito de los predicadores.

Mi consejo es: si de verdad quieres vivir la ciudad, salte de las colas, guarda el mapa, y piérdete con la energía de la ciudad.
Nada de lo que te vendan en un paquete cerrado puede ser sorprendentemente especial. Lo auténtico, la diversión, la historia, está en la calle y cuando te abres a eso, hasta la mejor película se te queda chica.

He aquí mis «escenas» preferidas 100 % reales filmadas por mi memoria en New York:

  • Compartí un UBER con una rapera que estaba llegando tarde a su show. Había hecho su primera canción en español y quería que le diera mi opinión sobre su nuevo «hit» asi que le pidió al conductor que enchufara su mp3  y subiera a tope el volumen.
    La canción era absolutamente ¡PORNO!, no sabía donde meterme ni el chofer tampoco. Cuando terminó, nos preguntó: ¿y? a lo que mi amiga muy educadamente contestó: «Controversial» y yo me limité a sonreir porque no me salía otra cosa. Después de eso, «Katana» (como se hacía llamar) nos invitó a su concierto.
  • Un chico con un Ukelele estaba buscando los acordes de la canción «Despacito» mientras viajabamos en el metro el día de navidad. Empecé a tararear la canción, él la empezó a cantar y yo para no dejarlo sólo, lo seguí y en menos de un minuto teniamos a casi medio vagón cantando y/o tarareando el estribillo. Lo típico que ves en las películas cuando la gente empieza a cantar en un restaurant, pero esta vez en el metro ¡y de verdad!
  • Mi amiga y yo compartimos 37 pisos de ascensor con cinco jugadores de la NBA que nos hicieron sentir como unos ¡auténticos minions! Lo más curioso es que el más alto que medía 2.10 mts que era de Serbia, había vivido en España ocho años y me contaba chistes de gallegos sin ningún tipo de gracia (?)
  • Ver una rata no es algo agradable ¿verdad?, mucho menos cuando ves dos, tres y hasta cuatro al mismo tiempo.
    Seguramente ya lo habrás oído alguna vez, quizá pensaste que no era para tanto pero sí, lo es, el metro de Nueva York esta LLENO de ratas. Y si bien al principio gritaba como una loca y hasta lo pasaba mal, luego me lo tomé con sentido del humor y nos echamos unas risas que aún duran cuando me acuerdo. Era tan patéticamente divertido verme a mi o a mi amiga vestidas divinas para salir de noche con unos super tacones y que nuestros amigos empezaran a gritar ¡RATA, RATA! y nosotras corriendo como si no hubiese un mañana, siempre haciendo el ridículo, ¿cuándo no?
  • Los Delis 24 hs se convirtieron en nuestro restaurant preferido, ¿por qué? Te cocinan lo que quieras, como quieras y a la hora que sea. Además si eres de sacarle charla hasta a las paredes como yo, seguro haces buenas migas con los que trabajan allí y te añaden algo extra for free. Acuérdate, te van a dar la vida cuando vuelvas un domingo a cualquier hora con ganas de algo rico y calentito.
  • Vale, lo que se estila es darle un beso a alguien a las 00 hs en año nuevo pero ¿y si cambiaramos el guión por algo menos previsible?
    He vivido la historia de amor más fugáz y más bonita que empezó en el momento menos pensado con un beso bajo una lluvia torrencial con el chico del Ukelele (que espero no esté leyendo esto).

Esta ciudad da para todo, para lo bueno, lo malo, lo bizarro, lo cool. Todo depende con la predisposición con la que vayas.
La verdad es que está muy lejos de ser como nos la pintan en las películas. Y si te aferras a eso, a la idea, puede que te frustres porque no es lo que pensabas. Pero cuando te liberas de la idea preconcebida y te dispones a conocer una nueva ciudad, la que van a ver tus ojos y a vivir tus sentidos, cuando entras a un lugar porque te llamó la atención sin estar recomendado en ninguna guía o blog, cuando entras en un antro con mala pinta y descubres dentro un buen rollo increíble, cuando te tomas el metro y te bajas en un barrio cualquiera para ver algo que no hayas visto en revistas, cuando hables con los empleados de las tiendas en las que compres para que te cuenten su historia de cómo llegaron a Nueva York y cómo la viven … entonces sí vas a tener una idea mas cercana de ese lugar, más tuya, más de todos los que conociste.

Y hasta aquí la primera parte de mi experiencia en Nueva York, me encantaría recomendaros un montón de lugares y cosas, pero creo que lo mágico sucede cuando no haces todo lo que te dicen que «hay que hacer» sino que te dejas llevar por lo que te pide el cuerpo, la mente y las ganas. Así que el tip que te voy a dejar futuro viajero es:

«Menos mapa y más ruta»

Espero que os inspire de alguna manera esta forma «especial» de viajar, donde no hace falta hacer nada en particular, sólo pasarselo en grande con uno mismo y con quien te acompañe.

Por último, si has llegado hasta aquí y te gustó algo de lo que has leído, te pido que me dejes un comentario o un saludo para saber que estás ahí y que en algún punto, esto que hago sin ningun fin mas que el de compartir experiencias de vida, le sirve a alguien que quizá aún no está pasando por el mismo momento en el que estoy yo, pero sí comparte los mismos ideales y las mismas ganas .

Me despido … ¡Hasta el próximo post!

Natalia.

 

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