PERMISO PARA TODO

El comienzo

Este sitio nace con el fin de ser un Spa de ideas, esas que te visitan a menudo y que por alguna razón nos encargamos de pensar primero en porqué NO funcionarían en vez de darles una oportunidad, ¿te suena?
Creo que las ideas son como niños pequeños llenos de talento pidiendo permiso a sus mayores para salir a jugar ¿Cada cuánto se lo das? Y sobre todo ¿a cuáles?

Están las que te piden empezar algo de cero, las que quieren mudarse a otro país, emprender un negocio, dejar un trabajo, cambiar de carrera, viajar por el mundo, correr una maratón, volver a la universidad, comer mas saludable, apagar el teléfono de vez en cuando, hacer amigos nuevos, hablar en público o incluso escribir un blog.

Como veras, las hay de todo tipo y aunque parezcan muy distintas entre sí, todas tienen algo en común: te hablan y por lo general son bastante insistentes. Esto tiene una parte buena y otra bastante incómoda. ¿La buena? Esas voces quieren lo mejor para tu vida. ¿La incómoda? Hay que deshacerse de prejuicios y miedos caducados. Sería como volverse un «Marie Kondo de las excusas» ¿Qué te parece la idea? ¿A que suena hasta bien? 

Ok, dado que sigues leyendo esto, voy a compartirte el primer y más poderoso tip que he encontrado: Darse permiso para intentarlo y por favor mientras lo hagas intenta ser el mejor amigo que puedas tener y no tu peor crítico.

¿Y por qué estoy escribiendo esto?
Porque me he graduado con honores en la academia de «Esperar a tener todos los semáforos en verde para arrancar algo»
De hecho, me daba hasta orgullo decir que era una persona “ SUPER PERFECCIONISTA” cuando ahora me doy cuenta que ser perfeccionista es una manera elegante de decir “No hago nada que no sepa que vaya a salir bien”

¿Sabes qué conseguí en esa etapa tan exigente y precavida de mi vida? ¡Darme una caña tremenda!
Me reprochaba por no estar haciendo las cosas que decía que iba a hacer pero a la vez cuando quería intentarlo, me ponía la presión de estar preparada y no ser una ansiosa improvisada.

«Esto no es el colegio (me decía mi voz interna dictadora) Ahora sos una persona grande, ¿De verdad vas a empezar clases de baile a los 23 cuando hay niñas que empiezan a los 4? ¿Otra vez pensando en viajar por el mundo? ¿Por qué mejor no buscas un trabajo estable que te permita ir armándote?» 
Mi lista de cuestionamientos era larga. Tenía una persona dentro mío que estaba llena de sueños y ganas y luego tenía a esta «Coach Dictadora» que aparecía justo en el momento después de ponerme a soñar y me pedía que fuera realista, que madure e hiciera algo con mi vida. 

¿Y adivina qué? Al final, ¡Sí que hice algo con mi vida! Me di la oportunidad de emprender y viajar por el mundo aún sabiendo que me faltaban horas de práctica y unos cuantos euros en la cuenta.

La trampa del PERFECCIONISMO es que irónicamente se va perfeccionando a medida que nos vamos creyendo la mentira de que no se puede hacer nada nuevo hasta que veamos que “Ahora es el momento”

Querido lector, nunca es el momento. Y si no me hubiera dado cuenta de eso, todavía estaría apuntando ideas y sueños en mi libreta creyendo que algún día iba a poder cumplirlos.

Las historias que vas a leer en este blog se crearon en un contexto donde tenía muchas posibilidades de salir mal pero aún así les di ese voto de confianza (o varios) y me he aventurado, incluso llevando a mi dictadora a cuestas 😉 

Este proyecto tiene la intención de inspirar a ser amable con uno, con sus deseos y sus circunstancias. Invita a hacer a un lado el traicionero perfeccionismo y volverse un aventurero inteligente, utilizar los recursos de cada uno y el maravilloso instinto. ¡Es increíble la cantidad de herramientas que tenemos y no utilizamos porque pensamos que se necesitan otras más PRO! 

Yo no se tú, pero yo me cansé de tener la misma lista de propósitos cada 1º de Enero.
Es hora de pasarlo bien, sacarse la duda y averiguar qué es lo que pasa cuando te das PERMISO PARA TODO.